Els Setze Jutges



Kataluniako Parlamentuaren ohorezko domina jaso zuten atzo Els Setze Jutges mugimenduko taldekideek. Katalanez egindako musika berpiztu zuten 16 “epaileen” baitan Joan Manuel Serrat, Lluís Llach, Quico Pi de la Serra, Maria del Mar Bonet eta beste hainbat musikari ezagun bildu ziren. Errekonozimendua berandu iritsi da, baina iritsi da. Ea noizko gurean antzeko zerbait Ez dok amairukoentzat.
Jarraian Lluís Llach-i Zazpikarako egindako elkarrizketaren pasarte bat, argitara gabekoa, Els Setze Jutgeseko lagunak aipatzen baitira.
Sus primeras canciones fueron un éxito inmediato.
Sí, pero no es culpa mía que el público tenga mal gusto (ríe). Ahora en serio, tuve una suerte inmensa. Cuando alguien ha querido indagar más profundamente en lo que me ha pasado, una de las grandes dificultades que tiene es la de aceptar que todo esto ha pasado un poco azarosamente. La gente piensa que tú predispones, que todo es fruto de largas meditaciones. Yo entre en la Cova del Drac y en ese momento me dicen que cantaría en catalán con los Setze Jutges y me hubiera partido de risa y me dicen que el segundo disco, El Bandoler, sería un primeras ventas y me hubiera partido de risa.
¿Y cómo se sobrevive al éxito?
Esta es otra historia. Yo era un chaval de 20 años que vivía todo aquello de una manera muy curiosa, seguramente muy ayudado por el entorno y las circunstancias. Ahora no sé lo que pasaría. Por aquel entonces, lo que ahora se dice cantante de éxito no era un cantante de éxito. En aquel momento me daba cuenta de el cantante de éxito educado por los Setze Jutges, en unas circunstancias sociopolíticas y culturales de aquel momento, era un cantante que servía para hacer unas cosas. Aunque todo esto me cogiera muy joven, yo sabía suficiente música para saber que no era un gran músico, había leído suficiente poesía para saber que no era un gran poeta y había estudiado suficiente canto para saber que no era un gran cantante. Era capaz de hacer canciones y parece ser que la gente las aceptaba. Mis amigos, la gente de Setze Jutges, me protegían mucho. Supongo que la palabra “éxito” se debe aceptar porque hoy en día sirve para decir que las cosas iban bien y que la gente venía, pero yo lo notaba muy poco. El éxito tenia poco que ver con lo que hoy se entiende por éxito: pasabas hambre igual, con o sin éxito, sólo lo notabas porque la policia te vigilaba más, tenías más problemas con la censura. A medida que ganabas relevancia, llamabas más la atención de la represión del franquismo, entonces, lo del éxito te lo pasabas por ahí, porque lo que tenias que hacer era correr. En el 68 llené el Palau, y se puede decir que desde entonces la gente a llenado los teatros. Posiblemente cuando acabó el acabó el franquismo, 76-77-78, percibí un poco más de reconocimiento, pero habia tanto trabajo para hacer que la palabra éxito tal y como se entiendo hoy no sabría identificarla. En el 76 hice Campanadas a morts, fue un éxito de ventas, anteriormente Viatge a Itaca tambien fue un éxito de ventas, cuando acabe Itaca yo estaba volviendo de Paris, con bastante trabajo, iba de recital en recital con las reivindicaciones populares y comunitarias de estatutao, de libertad… con el Campanadas, el Fraga molestando, dandome ostias…